Un matemático estaba hablando con unos amigos y les dijo que él podria demostrar lo que le diese la gana si le dejasen aceptar como cierto que 1+1=1. Uno de sus amigos le dijo “de acuerdo, supón que 1+1=1 y demuestra que eres el Papa”. A lo cual el matemático contestó: “Mira, yo soy una persona, y el Papa también es una persona; juntos, somos 1+1 personas, o sea, una persona, luego tenemos que ser la misma.”
No hay etiquetas para esta entrada.