Carta de una madre joven, inutil
Querido José Luis:
Te pongo estas lÃneas para que sepas que estoy viva. Te escribo despacio porque sé que tú no puedes leer de prisa.
Bueno, no vas a reconocer la casa cuando vengas, porque nos hemos mudado. Por fin hemos enterrado a tu abuelo, encontramos su cadáver con eso de la mudanza, estaba en el armario desde aquel dÃa en que nos ganó jugando a las escondidas.
Hoy tu hermana tuvo un hijo, pero como aún no sé si fue niño o niña, no te puedo decir si eres tÃo o tÃa.
Al que no hemos visto por acá es al tÃo Juan, quien se murió totalmente el año pasado.
Que te digo?.. Tu primo Numa siempre se creyó que era más veloz que los toros, ya comprobó que no. FÃjate que estoy preocupada por tu perro Bobby, ya que insiste en perseguir a los carros detenidos y cada vez está más chato. Ah! Por fin se les ocurrió a los tontos de los embotelladores de Cerveza poner un letrero en la chapa que dice ‘ábrase por aquÃ’.
Perdona la mala letra y las faltas de ortografÃa pero me cansé de escribir y ahora le estoy dictando a tu padre, y ya vez como es de vruto.
Qué crees? Tu hermano Manuel cerró el auto con seguro y dejó las llaves adentro; tuvo que ir a pie hasta la casa por el duplicado para sacarnos a todos del automóvil.
Acá hubo un movimiento mÃsmico con servicentro en Tiabaya. Esta carta la mando con Mile que mañana va para allá, ojalá pudieras ir por él al radiopuerto.
Bueno hijo , no te pongo la dirección porque no la sé, resulta que la última familia Gallega que vivió por acá , se ha llevado los números a su nueva casa para no tener que hacer el engorroso cambio de dirección.
Si ves a la prima Teresa dale saludos de mi parte, y si no la vez por favor no le digas nada.
Tu madre que te quiere,
PD. Te iba a mandar el dinero que me pediste pero ya cerré el sobre
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