Polvo australiano
Llega Pepe del trabajo a casa:
- MarÃa, ¡prepárate que vamos a echar un polvo australiano!
- ¿Australiano? ¿Y eso cómo demonios se hace?
- Muy fácil: mientras yo me tiro a la canguro, ¡tú das botes por toda la casa!
Llega Pepe del trabajo a casa:
- MarÃa, ¡prepárate que vamos a echar un polvo australiano!
- ¿Australiano? ¿Y eso cómo demonios se hace?
- Muy fácil: mientras yo me tiro a la canguro, ¡tú das botes por toda la casa!