Noticias de la Categoria 'Chistes de Locos'

El peor de todos…

Viernes, Febrero 1st, 2008

En un manicomio había un exceso de locos y todos ellos se dedicaban a tirarle piedras a los cristales del sanatorio. Hartos ya de esto, los dueños decidieron soltar a los que estuviesen menos locos.

Los doctores les van preguntando uno a uno a los locos lo que harían tan pronto salieran del manicomio. Llegan junto al primer loco y le preguntan:

“A ver chico, ¿tú que harías si salieras de aquí?”

“¿Yo?, responde el loco, pues subiría hasta la colina de enfrente y… ¡piedras pa los cristales!”

Los doctores dicen que ese nada no puede salir. Le preguntan al segundo:

“A ver chico, ¿tú que harías si salieras de aquí?”

“¿Yo?, pues subiría hasta la colina de enfrente y… ¡piedras pa los cristales!”

Y así con varios hasta que llegan al lado de uno que les dice:

“¿Yo?, pues iría a la ciudad…”

Los doctores asienten…

“…me ligaría una chica…”

Los doctores asienten y dicen que éste está bastante bien.

“…luego me la traería hasta la colina de enfrente… le quitaría el jersey…”

“Sigue sigue” dicen los loqueros.

“Le quitaría las bragas…”

“Joder sí está bien” exclaman los médicos.

“…y con la goma de las bragas fabricaría un tirachinas y… ¡piedras pa los cristales!”

Que es mejor…

Viernes, Febrero 1st, 2008

Entra un gamín a un bus y se para al lado de un señorita muy elegante y bien vestida.

La muchacha saca un perfume de su bolsa y comienza a aplicárselo. El gamín se le queda viendo fijamente sin perder ningún detalle, hasta que ella molesta le dice:

“Perfume francés: 50 000 el frasco.”

Y el gamincito se tira un pedo y le dice:

“Frijoles con arequipe: 500 lalibra.”

A ver tu

Jueves, Enero 31st, 2008

Erase una vez un loco que ya no cupo en el manicomio y lo mandaron a la cárcel. Ya en la carcel, el loco este estaba platicando con otros reos:

“¿Y tu que hacias?” dijo un preso.

“Yo violaba a las mujeres y las degollaba” contestó.

“¿Y cómo te decían?” le dice otro.

“El violador matador.” contesta.

Y todos se quedan pasmados. Entonces el mismo reo le pregunta a otro:

“¿Y tu que hacias?”

“Yo robaba bancos y dinero en general.”

“¿Y como te decían?

“El robador.”

Y todos se quedan pasmados otra vez.

En eso le preguntan al loco:

“¿Y tu que hacias?”

“Ah, pues yo agarraba dos ollas grandes, las ponía en el piso, las llenaba de agua, en una ponía agua fría y en otra agua caliente.Después tomaba un pollo y lo metía en el agua fría, luego en la caliente, agua fría, agua caliente, agua fría, agua caliente, agua fría, agua caliente, agua fría, agua caliente, agua fría, agua caliente, agua fría, agua caliente, agua fría, agua caliente…”

“¿Y cómo te decían?” lo interrumpe un reo

“¡A VER SI YA DEJAS ESE PINCHE POLLO, LOCO DESGRACIADO!”

Lo que es peor

Jueves, Enero 31st, 2008

Un día caminaba un señor por uno de los pasillos del Hospital Psiquiátrico con el doctor de turno. Mientras caminaba, ve a un hombre en una silla de ruedas muy melancólico y desolado que lloraba afanadamente y se quejaba exclamando una y otra vez: “¡Ay Loló!, ¡por qué me dejaste Loló!”

Entonces el señor le pregunta al doctor:

“Doctor ¿y a ese hombre qué le pasó?”

“Fíjese usted que ese señor se iba a casar, ya tenía todo lo de la boda listo y planeado y justo en el momento de la boda, la novia no apareció y lo dejó plantado. Desde ese día ha estado así.”

Siguen caminando el señor y el doctor. Más adelante pasan por otro de los pasillos y ve el señor que va con el doctor a un hombre con camisa de fuerza que se pegaba una y otra vez contra la pared, entonces el señor le pregunta al doctor:

“Doctor ¿y a ese qué le pasó?”

“¡Ah no, pues ese fue el que se casó con Loló!”

Dos locos en el maniocomio

Jueves, Enero 31st, 2008

Se encontraban dos locos en un pasillo del manicomio, a media noche. La doctora de turno los sorprendió cuando uno se encontraba en cuatro patas con el trasero pelado y el otro detrás alumbrándole el hoyo con una vela.

La doctora se asombrada pregunta: “¿Y qué hace usted con esa vela en el trasero de ese hombre?”

Y el loco responde: “Tranquila doctora, estamos averiguando de que color tiene los pedos…”

Lo que despertó curiosidad en la doctora y ésta decide seguirles la corriente para ver hasta donde llegan, y le pregunta: “¿Y qué han averiguado hasta ahora?”

Y el loco responde:

“Pues nada, porque cada vez que se tira uno, me apaga la maldita vela este desgraciado.”