Igualito a mi suegra!!!
Sábado, Marzo 1st, 2008
Dos amigos:
- Si no fuera por el bigote, serias igualito a mi suegra. - Pero, si yo no llevo bigote…
- Pero ella sÃ.
Dos amigos:
- Si no fuera por el bigote, serias igualito a mi suegra. - Pero, si yo no llevo bigote…
- Pero ella sÃ.
… pero metiche, metiche, se murió, y en su tumba le pusieron este mensaje: “Aquà descansa ella, y en la casa descansamos todos”.
Un señor está triste y le dice un amigo:
Oye, ¿Qué te pasa?
Y le contesta:
Es que casi atropello a mi suegra.
Y el amigo le dice:
¿Qué pasó? ¿Te falló el freno?
No, ¡El acelerador!
MartÃn estaba trabajando, cuando su jefe le pregunta:
¿No va a ir al velorio de su suegra?
Y él le dice:
No jefe, primero el trabajo, después la diversión.
La madre de mi novia o futura suegra es genial (además de estar
terriblemente buena). Ella solita se ha ocupado de organizar toda la
boda: iglesia, música, fotógrafo, banquete, flores, etc.
Hace poco me llamó y pidió que fuera su casa para revisar la lista de
Invitados y anular algunos de los de mi familia pues estaba superando
nuestras previsiones.
Cuando llegué, revisamos la lista y la rebajamos justo por debajo de
los ciento cincuenta invitados. Fue entonces cuando me dejó
boquiabierto: me dijo que siempre le habÃa resultado un hombre muy
atractivo, que dentro de un mes ya serÃa un hombre casado y que antes
de que ello ocurriera, querÃa tener sexo salvaje conmigo.
Entonces se levantó, caminó sensualmente hacia el dormitorio y me
susurró que yo sabÃa donde estaba la puerta de salida si lo que querÃa
era marcharme.
Me quedé de pie, inmóvil, aproximadamente unos tres minutos y finalmente decidà que sabÃa perfectamente qué camino tomar.
Me dirigà corriendo a la puerta, salà a la calle y… ya afuera,
apoyándose en el capó de mi coche estaba su marido sonriente. Creo
recordar que me explicó que únicamente querÃan estar seguros de que su
querida hija se casaba con el hombre adecuado y se les ocurrió esta
pequeña prueba que yo felizmente habÃa superado con éxito.
Me tomó del hombro, y después me abrazó sin yo poder reaccionar ni hablar aún aturdido por las emociones.
CONCLUSIÓN: “Menos mal que fui a buscar los condones al coche, que si los llego a tener encima… ”