Dos abogados están en un banco
Miércoles, Junio 25th, 2008
Dos abogados están en un banco cuando entran unos tios enmascarados con pistolas. Rapidamente uno de ellos le da 200 Euros al otro.
- Que es esto ? Pregunta
Dos abogados están en un banco cuando entran unos tios enmascarados con pistolas. Rapidamente uno de ellos le da 200 Euros al otro.
- Que es esto ? Pregunta
Un hombre va a un abogado.
- Y usted cuanto cobra por una consulta rapida ?
- 200 Euros por tres preguntas.
- Vaya, es un poco caro, no ?
- Si… y digame, cual es su tercera pregunta ?
claro hijo, mira ves a tu hermana y preguntale si se acostaria con un hombre por un millon de euros.
papa papa, me ha dicho que si.
vale, ahora preguntale lo mismo a tu madre.
papa papa, mama tambien ha dicho que si.
¿lo ves hijo?
potencialmente en esta casa tenemos 2 millones de euros, pero realmente lo que tenemos son 2 putas.
Nunca habÃa entendido por qué las necesidades sexuales de los hombres y las mujeres son tan diferentes entre sÃ. Nunca habÃa entendido todo eso de Marte y Venus.
Y nunca habÃa entendido por qué los hombres piensan con la cabeza y las mujeres con el corazón. Una noche, la semana pasada, mi mujer y yo nos Ãbamos a la cama.Bueno, empezamos a ponernos a tono y, en ese momento, va ella y dice: “Creo que ahora no me apetece, tan sólo quiero que me abraces”.
Yo dije: “¿¿¿QUÉ???”
Asà que dijo las palabras que todo marido en el planeta Tierra teme. Me dijo: “No sabes conectar con mis necesidades emocionales como mujer”.
Empecé a pensar qué podÃa haber fallado. Al final, asumà que esa noche no iba a pasar nada, asà que me dormÃ.Al dÃa siguiente fuimos a comprar a unos grandes almacenes. Me di una vuelta mientras ella se probaba tres modelitos carÃsimos.
Como no podia decidirse por uno u otro, le dije que se comprara los tres. Entonces me dijo que necesitaba unos zapatos a juego, a 200 euros el par, con lo que le contesté que me parecÃa bien.Luego fuimos a la sección de joyerÃa, de donde salió con unos pendientes de diamantes.
¡Estaba tan emocionada!
DebÃa de pensar que me habÃa vuelto loco, pero no creo que le importara demasiado.Yo creo que me estaba poniendo a prueba cuando pidió una raqueta de tenis, porque ni siquiera juega al tenis. Me parece que rompà sus esquemas cuando le dije que sÃ.
Ella estaba casi excitada sexualmente después de todo esto; tendrÃais que haber visto su cara, dijo: “Venga, vamos a la caja a pagar”. Me costó mucho aguantarme al decirle: “No, cariño, creo que ahora no me apetece comprar todo eso”.
De verdad, tenÃais que haberle visto la cara. Se quedó pálida. “Tan sólo quiero que me abraces”, le dije.
En el momento en que empezó a poner cara de querer matarme, añadÃ: “No sabes conectar con mis necesidades financieras como hombre”. Creo que el sexo se ha terminado para mà hasta la primavera de 2008 o por ahÃ.